EL DÍA EN QUE DECIDÍ NO SER UNA VIEJUNA DE TREINTAITANTOS

LIFESTYLE


¡Oh noooo! Llega el día en que me levanto de la cama agotada y me duele todo: la espalda, el cuello y hasta la cabeza y pienso: ¿pero qué me pasa? Pues qué te va a pasar mendruga. Que te has creído que podías vivir de las rentas toda la vida. De las rentas de haber sido una niña ágil y deportista. De las rentas de una buena herencia genética. De las rentas de un metabolismo generoso que hasta ahora se había comportado.



Pues no. Estas rentas se agotaron sin ni siquiera darte cuenta. Y es hora, querida, de ponerse un poquito en circunstancia.

Me planteo comenzar a hacer algo de deporte y recuperar las buenas costumbres olvidadas. Después, claro, de superar ciertas barreras mentales del tipo: pero que cambio ni cambio... ¿en plenas navidades? Ummm... yo es que no soy mucho de frío; Puff... que miedete salir a hacer deporte ahora que se hace de noche tan pronto...

Decido llamar a mi querida amiga Cintia Runner, para que me cante las cuarenta y me ponga firme. Pero para mi sorpresa no hace eso, si no que se alegra de que quiera iniciarme en ese mundillo y me anima a empezar sin presiones.

Diciembre 2016:  Me propongo comenzar a correr 3 veces por semana con el firme propósito de no dejarlo. Mentiría si dijese que no tuve miedito, miedito al fracaso. De hecho me da por pensar que este miedo debe de ser primo hermano de ese otro que vino a visitarme cuando dejé de fumar.

Cintia me prepara un planning de varias semanas a medida y unas sencillas recomendaciones:

"Come bien, cómprate unas buenas zapatillas que no te aprieten y cumple el planning en la medida de lo posible. Si te saltas algún día no te frustres: NO PASA NADA. Y siempre, siempre, siempre estira después de correr"


Parece fácil ¿no?



Lo que más me animó fue leer mi misión del primer día. 

Doce minutos: Alternas uno corriendo y uno andando.

¡CHUPADO! Miércoles superado. Lo consigo con menos facilidad de la esperada, pero da igual, me siento runner y tal cual, sin ducha ni nada, me voy a celebrarlo con una rica cervecita en una terraza al solecito. La vida runner me gusta más de lo que me había imaginado.

Cintia me comenta que si cumplo el planning podremos correr la carrera de la mujer en mayo, no sé ni cuántos kilómetros son (mi cabeza a partir de los dos kilómetros desconecta) y yo me emociono pensando que habré conseguido superar muchas limitaciones si eso llega a ocurrir.


Dejaré de sentirme un pato descoordinado mientras corro. Conoceré nuevas aplicaciones para runners y sobretodo habré aniquilado al maldito monstruito de mi cabeza que me dice que pare cada vez que empiezo a correr (con éste ya serían varios monstruitos a los que habré logrado vencer en mi vida).


Belén 3 Monstruitos 0

Ojo... la comida hay que ganársela. Nuestros ancestros salían a cazar horas y horas para poder comer. Por suerte no es nuestro caso pero al menos juguemos a compensar.


Y si no lo consigo siempre me quedará el buen consejo que me dio un día mi profesora de ballet:

"Cuando andes por la calle, cuando veas la tele, cuando vayas a la compra... siempre, mete tripa y aprieta el trasero que todo ayuda a fortalecer" 

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Belén "la runner"





1 comentario:

  1. Cóooooomo me gusta !!!!!!!!!!!!
    Las fotos preciosas......
    Soy tu mayor fan....
    Tennos al corriente. (Belén Alvarez)

    ResponderEliminar

2016 © Bois et Lin