LA MESA Y LA VENTANA

ECODECO



Érase una vez una mesa de comedor negra y gruñona. La familia con la que vivía la observaba de reojo con desconfianza y lamentaba no contar con el precioso espacio que ocupaba en la vivienda.

Así que un día de otoño lo inevitable sucedió: Coincidiendo con un cambio de hogar la mesa fue desterrada y enviada a otro lugar.

Ocurrió que en ese nuevo hogar, en el que la familia se instaló, una ventana esperaba impaciente por conocer a su nueva compañera de tertulias. La ventana imaginaba largas charlas con su futura amiga mientras la casa estaba vacía. Pero su compañera no llegó. La familia se instaló y la ventana entristeció.

Lo que no sabían es que la madre tenía grandes planes para su nuevo hogar, su familia y la triste ventana que tan sola se sentía.

La mujer pasaba largas horas e incluso días trabajando en el sótano de la casa sin que nadie supiera qué escondía allí. Solo los ruidos delataban su presencia.

Hasta que un día subió feliz y satisfecha, con la plenitud de quien ve nacer un proyecto desde su mismísimo interior.

Ahí estaba. Preciosa y con tanta elegancia que costaba mirarla. La nueva compañera de la triste ventana apareció y ésta se irguió dejando que toda la sala se inundara de luz. Donde todos veían una mesa, la ventana y la mamá veían magia.

Bastaron pocos segundos para que mesa y ventana se convirtiesen en inseparables. Y para que la casa se llenara de vida.

Desde fuera la gente miraba a través de la ventana esa mesa siempre rodeada de niños o padres creando. Y de amigos celebrando.

Y así fue como la mesa se  convirtió en cómplice de los proyectos, las alegrías y alguna que otra locura de la feliz familia. Y de su ventana para siempre acompañada.



























Pues es de muchos sabido que ciertos objetos son capaces de transformar de tal manera el entorno en que se encuentran que todo comienza a encajar.


FELIZ VIDA  ALREDEDOR DE LA MESA.

1 comentario:

  1. Ay Belén.... estás llena de mágia.
    Estoy deseando leer la siguiente entrega....
    Las fotos son preciosas y los niños.... qué te puedo decir? Encajan perfectamente en el ambiente porque son guapos, guapos.... reguapos!!!

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