DE COMPRAS

Mentiría si dijese que no he pasado miedo, pero.... empecemos por el principio.

Viernes al medio día bip, bip. Mensaje de una de nuestras localizadoras informando de un lugar espectacular. Las palabras sobraron, bastó con esta foto:



Según nos comenta, se trata de una casa abandonada a unos 40 km Pedrezuela. Tiene difícil acceso, lo que ha ayudado precisamente a conservar varias joyitas en su interior.

Palanca en mano, botas calzadas y mucha ilusión en el cuerpo. Nos disponemos a emprender el camino. Tras 40 minutos y con varios pueblos a nuestras espaldas llegamos a un sendero bastante estrecho, plagado de cantos rodados y sobretodo sin una sola huella de coche.

 - ¿Seguro que es por aquí? 
- Sí sí tira, vamos bien. 

Nudo en el estómago, cara tiesa, embrague y acelerador  ¡Allá vamos!

Despacio... despacio... MÁS DESPACIO... CRACK!! Pedrada gorda en los bajos del coche.

 Derrapaje, patinaje de las ruedas traseras, camino aún más estrecho... 

- Por aquí no cabemos. 
    - Sí sí, tira, vamos bien. 

Seguimos...

 En mi mente... Anda que como no sea por aquí dónde carajo vamos a dar la vuelta, es más, aquí la grúa no llega ni de broma. Esperemos que la pedrada haya dado en el protector ese que dicen que tienen los bajos de los coches. ¿Cuánto costará un 4x4 de esos que te remolcan? Ni idea. ¿Tendremos cobertura? 

 - Cuca, ¿tenemos cobertura?
- Ni idea, luego lo miro. 

¿Cómo puede estar tan tranquila?

         - No me lo creo, dos caminos ¿por cuál será?
                        - Ni idea, tira por el de la derecha que es algo más ancho.

Después de una hora y media, dos kilos menos (del estrés) y medio coche a salvo llegamos a la casa. Espectacular de verdad, sólo me falta relajarme para disfrutar del momento. Nudo en el estómago que no se disuelve. Maldita cabeza traicionera, ya está haciendo de las suyas... Esto está en mitad de la nada... ¿y si viene alguien? ¡Qué "caguele"! 

Mi compi, la relajada: - Esconde el coche detrás de la casa. 

- Sí claro, ¿qué hago, equilibrio con el coche sobre sus dos ruedas derechas para que quepa por ese sendero de motos que rodea la casa? ¿o mejor lo dejo despeñarse por el barranco que tiene al lado? Así seguro que no lo ve nadie.

Me digo a mi misma: A ver Belén, esto es una maravilla, disfruta de la experiencia,  piensa en ese espejo que después de dos años vas a poder hacer... y ¿las puertas antiguas de la foto? están ahí dentro, entra y cógelas.

- Vamos Cuca, hoy es nuestro día. 

Nos colamos por una ventana y en seguida  nos arrepentimos de ir ideales con camisetitas de tirantes mientras se nos clavan zarzas por cada milímetro de nuestros brazos. Y... ahí estaba... ¡la primera maravilla! Una contraventana de madera en gris decapado, gracias al paso de las décadas y no a las nuevas técnicas Chalk Paint. Casi lloro, la tenía en mis manos, sólo había que sacarla saltando escombros, atravesar la ventana sin que nos cayese ningún cristal en pico, meterla en el coche y sería nuestra. 

- Pssssssss ¿oyes eso? 

- ¿Qué Belén? Estás paranoíca.

- Oigo un ruido, coches....

- Sí, sí, es verdad, corre, suelta la contraventana, sal, al coche....

En el coche, las dos aterradas (jejeje ya no era la única ) se me ocurre encender el motor por si hay que huir. 

- ¡Quieres apagar que no consigo oír si se acercan o se alejan! Además, ¿qué vas a huir, a 15km/h por el camino empedrado? Anda, apaga y prepara la palanca por si acaso.

Se van.....

Volvemos, sacamos la contraventana, una puerta antiquísima de madera maciza y un marco de ventana. Suspiramos al ver las vigas de madera que hay por todo el techo, en las zonas donde aún no se ha derrumbado la estructura y....

¿y si se nos cae el techo encima?

Saludamos amablemente a la procesión de termitas, tratamos de identificar lo que yo estaba segura de que era "una garrapata voladora". Cuca me confirma posteriormente, mientras busca en internet, que no, las garrapatas voladoras no tienen ese aspecto.

Me quiero ir, se hace de noche, el camino me odia y yo a él, pero Cuca no parece entender esta rivalidad que ha surgido entre la naturaleza y yo y se queda disfrutando de la procesión de termitas.


- VAMOSSSSSSSSSSS. 

Maldita garrapata voladora que se nos ha colado en el coche. 

- ¡¡¡LA TENGO!!! ¿LA TENGO EN EL PELO?

- No te veo con la contraventana, la teníamos que haber puesto al revés para al menos poder hablar durante el trayecto.


Bendito pueblo, que apareces tras el camino.


PD: Cuca acude el domingo al médico. Queda confirmado, esguince de rodilla por tantas patadas a maderas, saltos "adrenalínicos" y ventanas conquistadas.






















Lástima no haber hecho fotos de la casa por dentro, nos bastó con sobrevivir. Quizás, cuando consiga recuperarme de la emoción, vuelva y os las enseñe.



4 comentarios:

  1. Aventurera dinámica...... Mucha suerte en tu trabajo de artesanía.... ME ENCANTA!!!!
    Besos Belén Alvarez

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  2. Ja ja ja vaya par de locas!! Yo me cago viva vamos :-o me muero por ver lo que hacéis con tan preciado material,seguro que algo chulisimo!!

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  3. Ja ja ja vaya par de locas!! Yo me cago viva vamos :-o me muero por ver lo que hacéis con tan preciado material,seguro que algo chulisimo!!

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  4. ¡¡ Cin que miedete!! Pero mereció la pena, por las contraventanas pero sobretodo por las risas de después.

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